Si se cometieron los delitos de homicidio y robo sorprendiendo dormida a la víctima, está comprobada la calificativa de premeditación, puesto que se demuestra la intención de privarla de la vida.
Amparo penal directo 1841/39. Torres Medina Amado. 18 de noviembre de 1939. Mayoría de tres votos. Disidentes: Alonso Aznar Mendoza y Luis G. Caballero. La publicación no menciona el nombre del ponente.