Debe sobreseerse en el amparo pedido contra la promulgación de una ley, por ser un acto irreparablemente consumado, pues no es posible volver las cosas al estado de que no se hubiera promulgado dicha ley.
Amparo administrativo directo 3040/34. Romero Octavio. 1o. de abril de 1938. Unanimidad de cuatro votos. La publicación no menciona el nombre del ponente.