El sello de despacho de una autoridad, puesto en un oficio, no prueba, por sí solo, que la copia de éste haya sido remitida directamente al interesado, y si en aquél se notifica el acto reclamado en un amparo, tal oficio no puede servir como punto de partida para contar el término de interposición del mencionado juicio.
Amparo administrativo en revisión 8789/36. Valle Espinosa Felipe. 10 de mayo de 1938. Unanimidad de cuatro votos. La publicación no menciona el nombre del ponente.