El consentimiento de los actos puede ser expreso o tácito, es decir, consistir en la conformidad clara y terminante del afectado o en manifestaciones de voluntad que entrañen ese consentimiento; por tanto, si no concurre uno de esos dos requisitos, no puede tenerse por consentido un acto.
Amparo administrativo en revisión 825/36. Gómez de Díaz de León Elisa. 18 de enero de 1938. Unanimidad de cuatro votos. Ausente: Agustín Aguirre Garza. Relator: Agustín Gómez Campos.