El principio legal que establece: " el que funde su derecho en leyes extranjeras, deberá probar la existencia de éstas y que son aplicables al caso ", no se refiere, en manera alguna, a las leyes que son nacionales, por haberse expedido dentro del territorio mexicano, aun cuando se invoquen en Estado distinto de aquel en que fueron dadas, porque de acuerdo con el Diccionario de la Lengua, extranjero significa: " lo que es o viene de país de distinta denominación, de aquél en que se le da este nombre, o que es de otra nación ", razón por la cual, el que funda su derecho en las leyes expedidas en otro Estado de la República, no está obligado a probar la existencia de ellas.
Amparo civil directo 1/32. Crédito Español de México, S.A. 21 de noviembre de 1933. Unanimidad de cuatro votos. Ausente: Alfonso Pérez Gasga. La publicación no menciona el nombre del ponente.