La excluyente de miedo grave o temor fundado no puede referirse a estados permanentes de temor o miedo que permitan la adopción de medidas violentas, sino al miedo o temor contemporáneo a la acción dañosa, de manera que ésta sea el resultado de aquéllos, pues sólo así es posible concebir el impulso que impele de modo irresistible al atemorizado a seguir una conducta antijurídica, y excluir de responsabilidad a quien, por virtud de ese sentimiento, asume una actitud de ataque.
TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA PENAL DEL PRIMER CIRCUITO.
Antonio Ruelas García. Unanimidad de votos. Ponente: Víctor Manuel Franco. Secretaria: María Antonieta Azuela Güitrón.
Nota: Enviada sin número de registro y sin mención de la fecha del fallo a la Dirección del Semanario Judicial de la Federación.