El exceso de velocidad de un vehículo, en el caso de delitos cometidos por imprudencia, no se comprueba exclusivamente con el dictamen pericial, pues no se necesitan grandes conocimientos especiales para saber si un vehículo es conducido con exagerada velocidad, y esa circunstancia puede acreditarse por medio de testigos.
Amparo penal directo 8775/36. Fernández Alfonso. 24 de abril de 1937. Unanimidad de cuatro votos. La publicación no menciona el nombre del ponente.