La posesión de drogas enervantes, con el ánimo de traficar, queda justificada, si del dictamen médico aparece que el acusado no presenta signos ni síntomas de intoxicación accidental ni crónica, por el uso de dichas drogas, y la cantidad recogida es considerable.
Amparo penal directo 1035/36. Espinosa Alba Pastor. 9 de febrero de 1937. Unanimidad de cuatro votos. La publicación no menciona el nombre del ponente.