No existe la calificativa de ventaja, si está demostrado que la víctima provocó al acusado y que éste obró en un momento de arrebato y cegado por los celos o por la ira, porque precisamente el hecho de haber obrado en un momento de arrebato, le impidió pensar que era superior en fuerza física a la ofendida y que ésta se encontraba desarmada; y la sentencia que declare lo contrario, es violatoria de garantías.
Amparo penal directo 5084/36. Gallardo Sánchez Antonio. 17 de febrero de 1937. Unanimidad de cuatro votos. Ausente: Hermilo López Sánchez. La publicación no menciona el nombre del ponente.