La ley exige expresamente, para que pueda reputarse un acto como consentido, que el mismo se haya comunicado al afectado, a fin de que pueda conocerlo con toda amplitud y esté en posibilidad de defenderse, sin que para tal efecto baste el simple hecho de su ejecución.
Amparo administrativo en revisión 2078/32. López viuda de Villaseñor Manuela. 25 de julio de 1933. Unanimidad de cuatro votos. Relator: Arturo Cisneros Canto.