Este delito no es de aquellos que se persigan por querella de parte legítima. En efecto, el delito contra un agente de la autoridad puede consistir en ultrajes, lesiones, injurias o algún otro hecho, y entonces, estos delitos pierden su individualidad y se refunden, quedando absorbidos para tomar la característica de uno solo, o sean delitos contra un agente de la autoridad, que se persiguen de oficio.
Amparo en revisión 5165/36. De la Cueva y Cervantes Luis. 6 de enero de 1937. Unanimidad de cinco votos. La publicación no menciona el nombre del ponente.