Si se declara que no hay delito que perseguir, la causa de pedir, respecto a la acción de responsabilidad civil, desaparece, puesto que se basa en un hecho contrario a una ley penal y la jurisdicción represiva declaró que no existía ese hecho; y no es violatoria de garantías la sentencia de segunda instancia que absuelve al demandado.
Tomo LVII, página 3771. Indice Alfabético. Amparo directo 256/38. Sánchez Romeo P. 25 de agosto de 1938. Unanimidad de cinco votos. Ponente: Fernando López Cárdenas.
Tomo LVII, página 1990. Amparo penal directo 2139/31. Velázquez Aurelio Luis. 25 de agosto de 1938. Unanimidad de cinco votos. Ponente: Fernando López Cárdenas.