Para que la prescripción opere, es indispensable que la posesión del objeto de la misma se tenga a título de dueño, por lo que si está su origen en la fijación de una cédula hipotecaria que sobre los bienes se mandó constituir, es claro que tal posesión no es de las que se tienen a título de dueño, sino de las que la ley civil considera como derivada e inepta por sí sola para que se opere la prescripción.
Amparo civil en revisión 1682/36. Celestino Arteaga, sucesión de. 22 de junio de 1937. Unanimidad de cinco votos. La publicación no menciona el nombre del ponente.