Siendo la simulación la alteración aparente de la causa u objeto verdadero de un acto o contrato, o la estipulación que las partes declaran o confiesan falsamente, cuando en realidad no ha existido convenio entre ellas, es indudable que su demostración sólo puede alcanzarse mediante inferencias.
Amparo civil directo 7257/35. Hernández Francisco y coaga. 9 de febrero de 1937. Unanimidad de cinco votos. La publicación no menciona el nombre del ponente.