Aunque la sentencia condene a pagar disyuntivamente en oro o plata, como la Ley Monetaria de 25 de julio de mil novecientos treinta y uno, previno que las obligaciones pueden solventarse entregando, por su valor nominal, monedas de plata, y esa ley es de interés público, debe recibir aplicación al ejecutarse la sentencia.
Recurso de súplica 14/29. Alarcón Juan, sucesión de. 22 de marzo de 1933. Unanimidad de cinco votos. La publicación no menciona el nombre del ponente.