El acto de asesoramiento no tiene, en sí, categoría objetiva alguna, supuesto que la opinión emitida por el consultor, no adquiere consistencia jurídica, sino hasta que el consultante admite el consejo y lo expresa con jurisdicción propia, de tal manera que los actos atribuídos a un asesor, careciendo de objetividad, no pueden dar motivo al juicio de amparo.
Amparo civil directo 4609/36. Becerra Cecilio. 4 de marzo de 1937. Unanimidad de cuatro votos. Ausente: Luis Bazdresch. La publicación no menciona el nombre del ponente.