Si se manda dar vista de una liquidación al quejoso en un juicio de amparo, debe sobreseerse por lo que se refiere a tal acto, toda vez que por su propia naturaleza no puede dar lugar al juicio de garantías, ya que por si mismo no causa agravio alguno, sino que este en todo caso, lo vendrá a producir la resolución que recaiga aprobando o rechazando tal liquidación.
Amparo en revisión en materia de trabajo 1825/38. Peón Humberto. 2 de diciembre de 1938. Unanimidad de cuatro votos. Relator: Xavier Icaza.