Equiparándose el despido por el patrono, al caso de que el obrero rescinde el contrato de trabajo porque el patrono lo provoque o dé motivo para ello, o sea, el despido motivado por faltar el patrono a las obligaciones que le impone el contrato, debe condenarse a éste el pago de los salarios caídos, de acuerdo con los dispuesto por el artículo 122 de la Ley Federal del Trabajo.
Amparo directo en materia de trabajo 3901/36. Becerril Gerardo. 24 de agosto de 1937. Unanimidad de cuatro votos. Relator: Vicente Santos Guajardo.