El hecho de que un socio quede separado de la sociedad, no lo priva de todo derecho y acción contra ella, a menos que su separación coincida con la plena satisfacción de sus derechos por parte de la sociedad; mas si no fuere así, la acción pro socio no se extingue ni puede extinguirse sino hasta que hayan sido cumplidas cada una de las obligaciones contraídas por la sociedad a favor de sus miembros.
Recurso de súplica. Unión de Molineros, Sociedad Cooperativa de Responsabilidad Limitada. 19 de febrero de 1924. Mayoría de ocho votos. Disidentes: Jesús Guzmán Vaca, Francisco Díaz Lombardo, y Teófilo H. Orantes. La publicación no menciona el nombre del ponente.