En él sólo deben demostrarse los siguientes puntos: I. La existencia de una obra nueva. II. Que esta obra perjudica a algún predio y III. Que el que se crea perjudicado con la obra, posee a nombre propio y no a nombre ajeno, el predio perjudicado.
Amparo civil directo. Slim Julián. 19 de febrero de 1924. Mayoría de nueve votos. Disidente: Francisco Díaz Lombardo. La publicación no menciona el nombre del ponente.