Si no son correctas, los tribunales federales no causan agravio al rechazarlas, porque no es posible imponer a los juzgados labores que entorpezcan la pronta administración de justicia.
Queja en amparo civil. Sociedad "Ramírez Sánchez y Compañía". 20 de febrero de 1924. Unanimidad de diez votos. Excusa: Francisco Díaz Lombardo. La publicación no menciona el nombre del ponente.