Conforme a los decretos dictados por el jefe del Ejército Constitucionalista, tenía un poder liberatorio ilimitado, por su valor nominal o representativo, en toda clase de pagos, sin exceptuar ni aun las deudas contraídas en determinada especie de moneda.
Amparo civil directo. Molina Olegario. 2 de abril de 1924. Unanimidad de nueve votos. La publicación no menciona el nombre del ponente.