No es la Suprema Corte de Justicia la llamada a hacer la apreciación de las pruebas, y sólo cabe el amparo contra ellas, cuando se han violado las leyes reguladoras de la prueba.
Amparo civil directo. Molina Olegario. 2 de abril de 1924. Unanimidad de nueve votos. La publicación no menciona el nombre del ponente.