La ley deja a juicio del Juez, la temeridad y mala fe de las partes, para fundar la condenación en costas.
Amparo civil directo. Montaudón Enriqueta Eugenia. 13 de octubre de 1923. Unanimidad de diez votos. Ausente: Victoriano Pimentel. La publicación no menciona el nombre del ponente.