Para dictar una orden de aprehensión no se requiere de pruebas plenas que acrediten la responsabilidad del inculpado sino únicamente es necesario que se reúnan los requisitos a que se refiere el artículo 16 constitucional, y que se desprendan datos que hagan probable la responsabilidad del inculpado.
SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO DEL SEXTO CIRCUITO.
Amparo en revisión 181/90.—Serafín Rodríguez Alonso.—28 de junio de 1990.—Unanimidad de votos.—Ponente: Arnoldo Nájera Virgen.—Secretario: Guillermo Báez Pérez.
Amparo en revisión 294/90.—Tomás Manuel Pérez.—19 de septiembre de 1990.—Unanimidad de votos.—Ponente: Arnoldo Nájera Virgen.—Secretario: Nelson Loranca Ventura.
Amparo en revisión 470/90.—José Luis Hernández Juárez y otra.—8 de febrero de 1991.—Unanimidad de votos.—Ponente: José Galván Rojas.—Secretario: Vicente Martínez Sánchez.
Amparo en revisión 102/91.—Dionilo Morales Nazario.—19 de marzo de 1991.—Unanimidad de votos.—Ponente: Gustavo Calvillo Rangel.—Secretario: Humberto Schettino Reyna.
Amparo en revisión 2/92.—Miguel Luna Domínguez.—23 de enero de 1992.—Unanimidad de votos.—Ponente: Gustavo Calvillo Rangel.—Secretario: Humberto Schettino Reyna.
Semanario Judicial de la Federación, Octava Época, Tomo IX, marzo de 1992, página 104, Tribunales Colegiados de Circuito, tesis VI.2o. J/182.
Apéndice 1917-2000, Tomo II, Materia Penal, Jurisprudencia, Tribunales Colegiados de Circuito, página 504, tesis 619.