Siempre que a un acusado se le pruebe que violó una ley penal, se presumirá que obró con dolo, a no ser que se averigüe lo contrario, o que la ley exija la intención dolosa para que haya delito y al acusado toca probar que procedió sin intención.
Amparo directo.—González Escamilla Luis.—8 de septiembre de 1919.—Mayoría de siete votos.—Ausente: Alberto M. González.—Disidentes: Patricio Sabido, Ignacio Noris y Ernesto Garza Pérez.—La publicación no menciona el nombre del ponente.
Amparo directo 490/18.—Vivanco de H. Carlos.—14 de septiembre de 1920.—Unanimidad de ocho votos.—Ausentes: Adolfo Arias, Ernesto Garza Pérez y Antonio Alcocer.—La publicación no menciona el nombre del ponente.
Amparo directo 226/18.—Ortigoza Antonio.—18 de septiembre de 1920.—Unanimidad de ocho votos.
Amparo directo 601/20.—Contreras Felipa.—12 de julio de 1921.—Mayoría de siete votos.
Amparo en revisión 1083/19.—Guerrero Javier.—9 de octubre de 1923.—Mayoría de ocho votos.
Apéndice 1917-2000, Tomo II, Materia Penal, Jurisprudencia, Tesis Históricas, página 690, Pleno, tesis 81 (H).
Nota: Histórica conforme a la nota genérica 2.