El hecho de que el demandado haya obtenido sentencia favorable en primera instancia, implica que sus defensas no fueron temerarias ni de mala fe, para que con este fundamento se le condene en costas.
Amparo civil directo 1408/34. Favela Nicandro R. y coagraviado. 13 de mayo de 1935. Unanimidad de cuatro votos. Ausente: Luis Bazdresch. La publicación no menciona el nombre del ponente.