Como los golpes son actos que se perciben por medio del sentido visual, no puede aceptarse el dicho de un testigo, que únicamente oyó dar los golpes, para comprobar quién los recibió.
Amparo civil directo 412/32. Reveles de Soto Guadalupe. 13 de marzo de 1935. Unanimidad de cinco votos. La publicación no menciona el nombre del ponente.