Si para acreditar su posesión respecto de un bien, una persona presenta un título de propiedad, debidamente registrado, ello basta para presumir, en su favor, la citada posesión; sin que sea obstáculo la jurisprudencia de esta Suprema Corte, que dice que el título de propiedad de un bien, no prueba, por sí solo, la posesión del mismo, ya que dicha jurisprudencia en ningún modo ha establecido que un título, así presentado, no constituye una posesión presuntiva.
Amparo civil en revisión 2100/32. Gómez José R. 23 de octubre de 1934. Mayoría de tres votos. Disidentes: Francisco Díaz Lombardo y Manuel Padilla. La publicación no menciona el nombre del ponente.