La resolución que declara improcedente un incidente de apelación mal admitido, no causa perjuicio de imposible reparación, ya que no tiene más efecto sino el de que se continúe tramitando el recurso; quedando, por tanto, la parte apelada en aptitud de defenderse y preparar, en todo caso, el amparo contra la sentencia que, en definitiva, recayere sobre la cuestión a debate.
Amparo civil en revisión 6623/33. Yáñez de Sandoval Sara. 30 de octubre de 1934. Unanimidad de cinco votos. La publicación no menciona el nombre del ponente.